La importancia de las normas ISO en la gestión medioambiental

La importancia de las normas ISO en la gestión medioambiental

ISO son las siglas en inglés para International Organization for Standardization. Se trata de la Organización Internacional de Normalización o Estandarización, y se dedica a la creación de normas o estándares para asegurar la calidad, seguridad y eficiencia de productos y servicios.

Este organismo actualmente está presente en 193 países y es una organización no gubernamental e independiente. En este momento hay redactadas más de 22.000 normas ISO que abarcan todas las industrias, desde tecnología y seguridad alimentaria, hasta agricultura y salud.

Una de las normas ISO más conocidas y con mayor prestigio en el mundo es la 14001, que se otorga a las empresas que demuestran ante un organismo evaluador que poseen un sistema productivo enfocado en la reducción del impacto que genera su actividad productiva en el medio ambiente, lo cual posee también beneficios internos para la organización al mejorar el uso de los recursos.

La importancia que posee las normas ISO en la sociedad radica en que los productos que fabrican las empresas con este sello poseen unos estándares de calidad, seguridad, fiabilidad y sostenibilidad por encima de la media.

La norma ISO tiene su origen en la cubre que realizó Naciones Unidas en Río de Janeiro (Brasil) en 1992, y su publicación comenzó a partir de 1996.

Beneficios de la implantación de la ISO 14001

A grandes rasgos podemos distinguir tres grandes ventajas de poseer este sello de gestión ambiental:

  • Optimización de la gestión de recursos y residuos, con el consiguiente ahorro en costes que esta implica.
  • Diferenciación de la empresa con respecto a la competencia, no solo por la presencia del sello de gestión ambiental en los productos de la organización sino también en el valor percibido que le dan los consumidores a la marca, los cuales están cada vez más concienciados del problema que supone la gestión de plásticos y otros residuos.
  • Reducción de los impactos ambientales derivados de la actividad productiva. De esta forma, se minimizan los incumplimientos y conflictos de carácter medioambiental con el ahorro de costes que ello implica.

¿Cuál es el proceso de certificación de las Normas ISO?

Poder presumir de que posees una norma ISO determinada no se consigue de la noche a la mañana, ya que supone un cambio de mentalidad en todo el proceso productivo de la empresa, desde que entran las materias primas hasta que se entrega al cliente final.

A grandes rasgos, los pasos que hay que seguir para obtener estas certificaciones son los siguientes:

  1. Contactar con un organismo certificador que enviará a la empresa un cuestionario ajustado a las normas ISO 14000.
  2. Autoevaluación. Se investiga, con la colaboración de la dirección, la situación de la empresa.
  3. Elaboración del manual de calidad y de los procedimientos que se van a seguir en el ciclo de producción acorde a los estándares de gestión medioambiental
  4. Implantación del sistema de calidad en la empresa para comprobar que, efectivamente, existe una diferencia entre el antes y el después de implantarlo.
  5. Auditoría por parte de la entidad certificadora para comprobar que en la empresa se cumplen los requisitos de la norma ISO
  6. Obtención de la certificación si la auditoría es favorable.
  7. Auditorías anuales para evaluar si la calidad se mantiene. Por tanto, no basta con cumplirlo una vez y luego ya nos olvidamos; hay que mantener dicho modelo.
  8. Finalizado el período de validez del certificado (3 años), la entidad certificadora realizará una nueva auditoría en profundidad para su renovación.

Desde Green Global Polymers incitamos a que las empresas adopten cada vez en mayor número un modelo productivo acorde a los requisitos de la Norma ISO 14001, y motivamos a que los consumidores a la hora de realizar una decisión de compra entre una marca u otra tengan en cuenta este aspecto para que se vea que es muy importante cuidarlo.