¿Es posible generar energía en los vertederos?

¿Es posible generar energía en los vertederos?

La base de la sostenibilidad es priorizar en las tareas de reducción, reutilización y reciclaje de los residuos. Aunque también se contempla la valorización de los residuos como una buena opción para evitar que queden depositados en un vertedero.

En concreto, llamamos valorización al proceso en el que usamos los residuos para producir energía. Con este proceso obtenemos energía de aquellos residuos que no se pueden separar y, además, no son reciclables. Estos desechos se transportan a plantas de biometanización, allí se transforman en biogás o se queman con la finalidad de producir energía.

¿Qué pasa con los plásticos?

En cuanto a los plásticos, estos están elaborados en su mayor parte de petróleo, por eso cuando se queman generan cantidades elevadas de calor, tanto como el gas natural o el gasoil. Este calor que generan puede utilizarse para la producción de energía eléctrica y el calor.

Anualmente en España alrededor de un 14% se utiliza para generar energía proveniente de los residuos plásticos con origen doméstico. Es tan importante esta tarea por el hecho de que la combustión de una tonelada de botellas de plástico genera una cantidad de energía equivalente a quemar 1,4 toneladas de carbón, alucinante.

Es más, tan solo se gastará el plástico film que aterriza en los vertederos se podría obtener más de 185 millones de litros de gasóleo. Cantidades que pueden dotar a 50.000 hogares de calefacción.

Economía circular

Este proceso también entra dentro de lo que se conoce como economía circular, puede ser que te preguntes en qué consiste la economía circular. Pues bien, esta trata de aprovechar al máximo los recursos que se ponen en circulación en cambio de gastar unos nuevos. Este hábito lo único que hace es que poco a poco se vaya acabando con la biodiversidad del planeta.

Los residuos orgánicos, que son aproximadamente la mitad del peso de la basura que se genera en los hogares, se pueden quemar en plantas incineradoras y con ellos producir electricidad o se pueden utilizar para la producción de bioetanol y biodiésel, como sustitutivos de la gasolina y el diésel.

En datos, por cada 10 kilogramos de residuos orgánicos se pueden obtener hasta 500 metros cúbicos de biogás.  De esta forma, los residuos orgánicos también se pueden utilizar para la obtención de biogás, la cual sirve como combustible, calefacción o electricidad.

La clave reside en la importancia que reside en aprovechar este biogás, ya que si no se hace acaba quemándose o dejando que se escape a la atmósfera que supone la aparición de emisiones de gases de efecto invernadero, lo que causa el calentamiento global.

Ante todo esto, es importante recordar que lo más importante es seguir la Regla de las Tres Erres: reducir, reusar y reciclar. Gracias a esta regla conseguimos en todos los aspectos beneficios.